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Tercer periodo de oración

Preparación

Presencia de Dios

Cuando comienzo a orar, recuerdo, por uno o dos minutos, que Dios me contempla, me escucha y me ama. Entonces digo: “Oh Señor, abre mis labios y mi boca te alabará”.

Petición

Puedo pedir a Dios una Gracia especial para esta Cuaresma, como su ayuda para “alejarme del pecado y ser fiel al Evangelio”. Puedo tomar uno a dos minutos en la petición de este regalo.

Imágen

Puedo buscar una imágen o un objeto sagrado que me ayude a orar.

Oración

O puedo recordar a unas personas que no pueden rezar pues están enfermas o angustiadas, y yo podría rezar el Salmo por ellas.

Podría leer el Salmo lentamente hasta su final, con una pausa cada cierto número de líneas. Para algunos es mejor leerlas en voz alta, cuando es posible. Luego puedo volver a leerlo, deteniéndome en frases que me han tocado, y repitiéndolas una y otra vez, y así dejando que me lleguen al corazón, me refresquen, y disfrutar de las palabras y las imágenes. Entonces puedo seguir adelante hasta encontrar otra frase en la cual detenerme. Cuando termine, puedo volver al principio y repetir este modo de orar el Salmo las veces que lo desee. O puedo recordar a una persona que estimo mucho, o aquellos que no pueden rezar pues están enfermos o angustiados, y yo podría rezar el Salmo por ellos. También podría avanzar a las secciones de Reflexión o Repaso, y ver si ellas me ayudan a rezar.

Salmo 130

En espera de la Redención Divina

Desde lo más profundo te invoco, Señor.

¡Señor, oye mi voz!

Estén tus oídos atentos al clamor de mi plegaria.

Si tienes en cuenta las culpas, Señor,

¿quién podrá subsistir?

Pero en ti se encuentra el perdón,

para que seas temido.

 

Salmo 130

Mi alma espera en el Señor,

y yo confío en su palabra.

Mi alma espera al Señor,

más que el centinela la aurora.

Como el centinela espera la aurora,

espere Israel al Señor,

porque en él se encuentra la misericordia

y la redención en abundancia:

él redimirá a Israel

de todos sus pecados.

Comentario

El Salmo 130 fué escrito cuando los israelitas retornaron, luego de ser prisioneros en Babilonia, y llegaron a una Jerusalén devastada y a un Templo en ruinas. Sus sueños parecían estar destrozados; pero en medio del dolor recordaron el amor incondicional de Dios. Éste es llamado el Salmo de la Ascensión, de subir. Fué recitado por los peregrinos mientras subían el camino que llegaba a Jerusalén. Al llegar al Templo éste Salmo era recitado por los sacerdotes, mientras ascendían los quince peldaños frente a la puerta del Templo. Es una oración de un tiempo de corazones destrozados y espíritus maltratados. Para los cristianos este Salmo, también llamado De Profundis, es recitado en los funerales y frente a los desastres, cuando necesitamos afirmarnos en lo que es esencial.

Reflexión

• El autor del Salmo no se pregunta si Dios va a acudir a su llamado, sino que espera el cuando va a llegar. ¿Poseo esta Fe cuando me encuentro en las profundidades, o deseo pedir esta Fe?

• El Señor no acude de inmediato al lado del Salmista, quien tiene que esperar, esperar y esperar. La carga no se retira de inmediato. El sufrimiento puede ser por “un largo momento”, incluso cuando sabemos que terminará, como la aurora. ¿Cuando he estado “en lo profundo”?

• En ciertos momentos, ¿espero negociar con Dios para pedirle que responda a mis peticiones en el tiempo presente, o puedo aceptar que Dios me responda en su tiempo, y en formas inesesperadas?

• ¿Encuentro fácil creer que Dios me escucha? ¿Cuán fácil encuentro creer que Dios está lleno de amor inquebrantable? En los Salmos, la Fe en Dios es como la confianza en Dios.

Reflexión

• ¿Puedo confiar en que existe la misericordia de Dios, y que el Señor no guarda mis inequidades? “Guardar” mis inequidades sugiere llevar un registro de ellas. ¿Temo que esto describe cómo Dios me juzgará?

• ¿Creo que debo ganarme su perdón? El Salmista no busca ganarse el perdón, sino que disfrutarlo. ¿Confío en la promesa de este Salmo? ¿Encuentro en este Salmo una frase que yo pueda repetir una y otra vez, como una oración, para pedir por esta confianza?

• Este Salmo comienza como la oración de una persona, y termina como la oración de una comunidad. El Salmista está seguro que el Señor redimirá Israel de las consecuencias de sus pecados. ¿Podemos rezar este Salmo por nuestra comunidad de Iglesia, o por otro grupo, y así permitir que Dios nos redima?

• El Salmista reza “yo espero en el Señor, mi alma espera”. ¿Qué deseo para mí en esta Cuaresma? ¿Qué es lo que espero “como el centinela espera la aurora”? ¿Puedo nombrar lo que deseo para mí, y para aquellos a quienes quiero?

Repaso del tiempo de oración

• ¿Cómo resultó la oración?

• ¿Qué tocó mi corazón?

¿Qué fué lo que me llamó más la atención?

¿Qué encontré difícil?

• ¿Hubo algo que me gustaría repetir?

• ¿Hubo una frase o verso que me gustaría recordar?

• ¿Qué comentarios personales deseo anotar, para revisarlos al final del Retiro?

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